RETO
El centro de buceo Plàncton Diving, ubicado en l’Ametlla de Mar, en la costa de Tarragona, está liderado por una bióloga y una oceanógrafa apasionadas y profundamente comprometidas con el mar. Su compromiso les ha llevado a consolidarse como un centro de referencia en la zona. Con una alta afluencia de visitantes, especialmente del público francés, el centro lleva años apostando por un modelo de buceo que trasciende la actividad recreativa.
En este contexto, el reto no era atraer más personas, sino seguir evolucionando su propuesta para ofrecer experiencias más alineadas con sus valores. En concreto, Plàncton Diving buscaba:
- Enriquecer la experiencia de buceo con un componente educativo y ambiental
- Fidelizar a sus clientes a través de propuestas diferenciales
- Integrar la sostenibilidad de forma activa en sus actividades
- Reforzar su posicionamiento como centro comprometido con la conservación marina
Acción
A través de su propio proyecto en MINKA y la participación en iniciativas como la BioMARató, Plàncton Diving incorporó la ciencia ciudadana a su propuesta de valor. Sus salidas de snorkel y buceo pasaron a ser también experiencias participativas, donde cada persona puede observar, registrar y compartir la biodiversidad marina que encuentra.
La propuesta de la BioMARató como una dinámica de competición amistosa supuso un punto de inflexión: una forma innovadora de implicar a las personas participantes, combinar descubrimiento, aprendizaje y motivación.
Gracias a esta iniciativa, el centro:
- Movilizó a su comunidad de clientes en torno a un objetivo común
- Incorporó la observación de especies como parte de la experiencia
- Facilitó la participación de perfiles diversos de todos los niveles
- Convirtió cada inmersión en una oportunidad de contribución científica
Resultados
La incorporación de MINKA ha permitido a Plàncton Diving reforzar su posicionamiento como un centro de buceo innovador y comprometido con la sostenibilidad.
A nivel de negocio y comunidad, ha conseguido:
- Diferenciar su oferta mediante experiencias de ciencia ciudadana
- Fidelizar a clientes, incentivando que repitan y buceen con más frecuencia
- Atraer nuevos perfiles interesados en el turismo sostenible
- Consolidarse como entidad movilizadora en la provincia de Tarragona
En términos de conocimiento y conservación, gracias a las personas participantes:
- Se ha generado un registro sólido de biodiversidad local (más de 30.000 observaciones y 700 especies en los dos primeros años)
- Se ha demostrado la alta riqueza marina de la costa sur de Tarragona
- Se ha incrementado la sensibilización ambiental de los participantes
- Se ha fortalecido el vínculo entre turismo, ciencia y conservación
Su comunidad activa demuestra que el turismo puede convertirse en una herramienta real para conocer, valorar y proteger el medio marino.
“Queríamos que nuestros clientes se sintieran científicos por un día participando en actividades de ciencia ciudadana, y demostrar que los fondos marinos de l’Ametlla de Mar tienen una gran biodiversidad, desmintiendo la idea de que en la Costa Daurada y las Terres de l’Ebre solo hay arena y aguas turbias.”
Eli Bonfill
Co-directora